Hay compañías que son líderes en el mercado internacional y que tienen su origen mucho más cerca de lo que sus clientes creen. No es ninguna sorpresa que la cerveza Mahou nació en el centro de Madrid. Los bocatas de Rodilla y el cartel de El Corte Inglés también están estrechamente vinculados a la capital española. Pero, ¿son las únicas empresas fundadas en Madrid cuyos productos consumimos casi a diario?
Invest in Madrid destaca la excelencia educativa y los costes competitivos de la región. En el siglo XVIII comenzó a consolidarse como centro administrativo: desarrollo político y económico avanzaron de la mano. Con los años, en Madrid proliferaron talleres y manufacturas, que crecieron por la llegada de una industrialización más bien tardía. Impulsada por el factor capitalidad, actualmente la ciudad cuenta entre sus fortalezas la red de infraestructuras, los incentivos fiscales y la calidad de vida.
La pareja de baile de Uber (y primer unicornio español)
"¿Pillamos un Uber o un Cabify?", le dice un chico a otro, para cambiar el último bar por una discoteca a quince minutos en coche. Quién no ha dicho o escuchado esta frase, e incluso se ha subido a un coche negro y elegante, en el que el conductor lleva traje y hay botellines de agua en la guantera.
El ingeniero del barrio de Tetúan Juan de Antonio impulsó Cabify en 2011, aunque la app no empezó a operar en Madrid hasta 2021. En 2017 consiguió coronarse como el primer unicornio español, es decir, como la primera empresa tecnológica de España en alcanzar una valoración de más de mil millones de euros. A cierre de 2024, Cabify operaba en más de 40 ciudades de 6 países y ha superado los 500 millones de viajes a través de su aplicación.
De taller colectivo a exponente del lujo internacional
En 1846 un grupo de artesanos abrió en la calle Echeragay un taller de fabricación de cuero colectivo. Hoy es una de las casas de lujo más reconocidas del mundo: Loewe. Treinta años después de la manufactura inicial, el comerciante alemán Enrique Loewe Roessberg llegó y añadió al proyecto común la técnica, el diseño y la originalidad. Unificó la producción bajo la bandera de su apellido.
A día de hoy, Loewe continúa siendo símbolo de lujo artesanal y de originalidad. Desde que Alfonso XIII le otorgó el título de Proveedor de Casa Real en 1905, han comprado sus artículos políticos, industriales, aristócratas e iconos sociales y culturales. La firma se expandió en 1910 en Barcelona, aterrizó en Londres en 1969, e hizo lo propio en París años más tarde, de la mano, esta vez sí, de Louis Vuitton. El conglomerado francés compró Loewe en 1996.
El imperio de la pizza española
Las noches de fútbol en la tele empezaron a llegar a los hogares españoles en cajas de cartón rojo, calientes y en la puerta. Eduardo y Leopoldo Fernández-Pujals abrieron el primer local de Telepizza en el barrio madrileño de El Pilar en 1987, después de que uno de sus hijos pidiera esta elaboración italiana para cenar. Acababa de nacer la primera cadena de comida rápida a domicilio fundada en España.
En 1996, Telepizza se había transformado en una franquicia y ya tenía 100 establecimientos repartidos por todo el país, y otros más en el extranjero. Empezó a cotizar en bolsa y, según la Universidad Pompeu Fabra, "se convirtió en el valor con mayor protagonismo entre los pequeños inversores, durante dos años de gran euforia". Desde entonces, la empresa ha pasado por un vaivén económico y financiero que llevó a sus fundadores a perder el control de la compañía, que salió a bolsa y fue después retirada de los mercados en más de una ocasión.
En 2022, Telepizza cumplió su 35 aniversario bajo el paraguas del grupo de restauración Food Delivery Brands. La que empezó siendo una marca familiar madrileña, contaba con unas 1.400 tiendas en todo el mundo, 720 de ellas en España.
