Los martes a las 20 horas un grupo de runners queda en la entrada de Mariano de Cavia del parque de El Retiro. "Llueva, haga frío o calor, sea la semana del año que sea, todos los martes habrá un grupo de Beer Runners para hacer deporte y, después, echar una cerveza y tapear", explica el coordinador de la entidad, Dani Quintero. Son unas veinte personas en cada sesión y las ganas de correr son lo único que tienen en común. Conforman un equipo "súper heterogéneo", tanto en materia de género, como de edad y de poder adquisitivo.
A unos kilómetros de allí, un grupo de inscritos en la escuela Desafío Running Mósteles sale a dar vueltas por el parque Nelson Mandela. La atleta olímpica Diana Martín explica que, desde que impulsó el proyectó en 2016, la demanda "se ha multiplicado por diez, más o menos".
La práctica del running protagoniza un 'boom' post-pandémico que ha llenado calles y, sobre todo, parques. En Madrid hay todos los ingredientes para que así sea: espacios verdes, amplios y buena iluminación. "Correr mola. Correr es la leche", celebra el integrante de Western Wolves Madrid Runners José Antonio Mena.
Una ciudad de parques
Quintero subraya que Madrid tiene una red de parques urbanos "brutal". "Casi todo el mundo tiene uno a menos de diez minutos a trote de su casa. Ahí puedes correr sin dar vueltas como un hámster", asegura.
Casa de Campo es una de las opciones favoritas de los corredores por su enorme extensión, su naturaleza y su infraestructura. El perímetro total de Casa de Campo ronda los 16 kilómetros, entre los que hay tanto zonas de asfalto como caminos de tierra. Además de la luz, alberga una zona reservada para entrenamientos más intensos de unos cuatro kilómetros.
Si en Casa de Campo hay "gente corriendo a todas horas", en el otro gran pulmón de la capital española, El Retiro, "hay casi atascos", bromea Quintero. Es ideal para hacer distancias cortas y medias. El Paseo de Coches parece diseñado expresamente para hacer series.
Sin ser un parque propiamente dicho, Madrid Río tiene un trazado de diez kilómetros y, para los más emocionados, permite continuar por el parque Lineal del Manzanares. ¡Aquí hay incluso marcadores de la distancia en el suelo! Los runners también han descubierto el parque Santander, el del Oeste, el de la Dehesa de la Villa, el de Enrique Galván y el Juan Carlos I, entre muchos otros.
Casi lo más importante de todo
Correr queda prácticamente en segundo plano cuando Quintero, Martín y Mena hablan de su práctica deportiva. "Lo importante es pasarlo bien", insiste este último. Quintero asegura que "correr está muy bien, pero es mucho más divertido hacerlo en compañía. Es la mejor forma de ganar a la pereza".
Instagram y otras redes sociales están llenas de grupos autoorganizados de corredores de todos los niveles que se unen para salir a recorrer la ciudad. También proliferan las academias y las escuelas. "Los fines de semana la gente sigue quedando para ir a correr y, después, se va a desayunar. Salen parejas y grupos de amigos. Es un punto de iniciación de relaciones", explica la atleta olímpica.
Yo no puedo
A pesar de la industria levantada alrededor del running y las carreras, quienes quieran salir a correr solo necesitan una cosa: zapatillas para evitar lesiones. Da igual la distancia o el nivel de forma. En Western Wolves Madrid Runners, "la mayor motivación es ayudar a la gente a conseguir sus objetivos, ya sea empezar a correr, andar o hacer un maratón". "Es muy democrático, con poquísima inversión puedes hacer deporte", anima desde Beer Runners Quintero.
Aún así, todos coinciden en que lo mejor para empezar es acudir a un entrenador personal y seguir sus indicaciones. Por salud, sí, pero también para alcanzar más fácilmente los objetivos personales. En Desafío Running Móstoles todos los inscritos tienen un plan de entrenamiento planificado que incluye tiempo de calentamiento, ejercicios de técnica y recorrido.
"A la mayoría de las personas nos gusta tener un reto, algo con lo que motivarnos", resume la jefa de la escuela. "Y, el running, aunque sea un deporte individual, es muy empático: al final, todos pasamos por lo mismo".