Madrid tiene deberes. Más de 160 millones de turistas musulmanes se mueven cada año a nivel mundial, de los cuales España recibió a 2 millones en 2019. Ese mismo año, se posicionó como uno de los diez principales países no pertenecientes a la Organización de Cooperación Islámica (OCI) y, en 2022, recibió el premio a mejor destino emergente en los Halal Tourism Awards. Por un lado, la Asociación de Hostelería de Madrid y el Instituto Halal —que certifica a las empresas que cumplen con los requerimientos religiosos— subrayan la calidad de la oferta turística halal madrileña. Por el otro, señalan que la industria tiene mucho camino por recorrer.
“Debemos prestarle atención al turismo halal porque poco a poco está ganando peso en los movimientos internacionales”, defiende el presidente de Hostelería Madrid, José Antonio Aparicio. Augura que la capital española recibirá un “mayor número de visitantes con estos requerimientos” religiosos, gracias a sus atractivos turísticos y a la apertura reciente de nuevas rutas aéreas.
Ahora bien, la presidenta del Instituto Halal, María Isabel Romero, advierte que, por ahora, Madrid se encuentra “muy por detrás” de otras capitales europeas como París, Berlín o Roma. “Estamos perdiendo una capacidad de negocio muy importante”, lamenta.
Esta entidad no gubernamental tiene el aval de Estados como Malasia, Indonesia o Turquía para distinguir a las empresas que lo soliciten con un sello de calidad que cumple con los estándares y la ética musulmana. Para los servicios turísticos, han creado la certificación Muslim Friendly que, sin tener las exigencias de la halal, garantiza un “respeto a las necesidades” del visitante musulmán.
Compatible con el turismo tradicional
Romero niega que la apuesta por el turismo halal repercuta negativamente en el conjunto de la oferta tradicional: “Todo lo contrario”. En el caso de la restauración, por ejemplo, el sello Muslim Friendly no prohíbe la oferta de carne de cerdo, pero sí la separación y trazabilidad de los productos. “Deben estar en una mesa separada y los loncheados deben cortarse en máquinas separadas para evitar la contaminación cruzada”.
El alcance de las exigencias halal va más allá de la comida: afecta al transporte, la logística, la cosmética, la moda, la farmacia y los productos de higiene. Incluso al modelo empresarial y al trato recibido por los trabajadores. “Es una cuestión de tener en cuenta y atender las necesidades de esta persona, para que tenga en cuenta que conocemos su perfil”, explica Romero. Por ejemplo, indicar las horas de oración en España para salvar el cambio horario.
Alto poder adquisitivo sin estacionalidad
Aparicio explica que los turistas musulmanes son un perfil de visitante “con elevado gasto medio que busca propuestas de alto nivel”. Según el Instituto Halal, su gasto medio diario es de 208 euros —frente a los 150 euros del turista no musulmán— y tiene una estancia media de nueve días, dos más que el balance general. Así pues, el turista musulmán gasta 1.912 euros por persona, frente a los 1.090 euros de la media. Al tener calendarios vacacionales diferentes a los europeos, rompen con la estacionalidad turística.
“Están muy interesados en el patrimonio y la cultura, sobre todo en la huella andalusí”, explica Romero. “Más allá de esto, quieren compras y fútbol”. Los orígenes árabes de Madrid —llamada Magerit cuando el rey Muhammad I la mandó fortificar en 865— han dejado importantes vestigios históricos que merece la pena visitar. Son ejemplo de ello la Muralla Árabe, la Torre y Casa de los Lujanes y la Iglesia de San Pedro el Viejo, cuya torre mudéjar data de mediados del siglo XIV.
Aparicio llama a “poner en valor esta propuesta cultural” y evocar el origen multicultural y la esencia hospitalaria de Madrid. Los productos y servicios turísticos que a día de hoy cuentan con certificación halal se pueden contar con los dedos de una mano. Romero espera que la “presión del mercado” incentive a que las empresas se sometan a las auditorías y controles que requieren estos sellos de calidad. La capital, como España en su conjunto, está en la senda para posicionarse como referencia en vacaciones halal.
