Es octubre de 2024 y profesionales del sector futbolístico, inmobiliario y de explotación de negocio se reúnen en Madrid para analizar cómo sacar partido a los estadios de fútbol. El director ejecutivo de la primera edición de Estadios Summit, Enrique Martínez-Ambrosio, explica que “desde que se han hecho inversiones tan astronómicas” en estadios, ha surgido una nueva industria a su alrededor. Por un lado, el sector busca maximizar la rentabilidad de estas infraestructuras y, por el otro, es más consciente que nunca de cómo los estadios condicionan el desarrollo urbanístico, social y económico de las ciudades.
El arquitecto Tristán López-Chicheri sostiene que “los estadios pretenden tener una utilización de 365 días, ser multifuncionales: un edificio de usos mixtos con fútbol”. El director general de uno de los estudios encargados de la reforma del Bernabéu, L35 Architects, trabaja para que acoja conciertos, convenciones y eventos corporativos.
Martínez-Ambrosio insiste en que, incluso en eventos deportivos, a partir de ahora “el partido es una cosa más dentro de la experiencia de todo el día”. Incluye foodtracks, música en directo o actividades para los niños. El Atleti, por ejemplo, publica en el marcador las fotos que los aficionados sufren a partir de un QR.
Nuevos elementos que traen nueva industria
Según López-Chicheri, para alcanzar la multifuncionalidad los estadios a día de hoy son “edificios muy sofisticados”. Erige como el “principal problema” la utilización del campo: “Si haces un concierto, el campo tiene que tener un tiempo de recuperación”, advierte.
En el Bernabéu han salvado con un césped retráctil para guardarlo en el hipogeo. En cambio, El Campín (Bogotá) tiene unas plataformas que son como hueveras invertidas que se ponen encima del campo: permiten el filtraje de la luz y protegen la hierba, que se ve afectada pero se recupera más rápidamente.
López-Chicheri subraya la importancia de la cubrición para garantizar el evento –ya sea musical, deportivo o incluso corporativo– ante las inclemencias climáticas. Hace hincapié en cuestiones tan diversas como la accesibilidad, la creación de espacios complementarios e incluso la entrada de tráileres con el material para los eventos. “Los clubes lo tienen en cuenta todo: ahora no se les puede escapar ni una”, zanja.

La transformación de los estadios, propulsada por los fondos de LaLiga, atrae a todo tipo de industria. Entre otros, productores de nuevos materiales –”jamás un fabricante de acero inoxidable se hubiera imaginado elaborar una fachada como la del Bernabéu”–, empresas de virtualización de estadios y ‘telecoms’ dedicadas a garantizar la conectividad o las empresas de control de accesos.
Civilizar los alrededores
Dotar a los estadios de multifuncionalidad también los “convierte en un elemento de conexión con la ciudad”, dice López-Chicheri. Antes de la reforma, la gente del barrio evitaba cruzar por las aceras vacías del Bernabéu. La reforma las ha urbanizado, ha incorporado farolas y jardinería y las ha dotado de usos. “Eso civiliza los alrededores”.
Madrid no sería lo que es hoy sin sus estadios. Las catedrales del Real Madrid, el Atlético de Madrid y el Rayo Vallecano han sido determinantes para la proyección internacional de la capital madrileña, pero también para sus infraestructuras, comercios o restauración.
Martínez-Ambrosio subraya que la zona del estadio del Real Madrid “ha pasado de ser una zona únicamente de negocios a ser turística al 100%”, y que el Metropolitano “ha traído comercio y transporte” a una zona antaño aislada. En cambio, destaca el Vallecas como cohesionador de un barrio que se siente muy identificado con el estadio. “No vende entradas online. La gente tiene que acercarse a la típica señora en la ventanilla”, explica.
Los estadios, a pesar de tener componentes comunes, tienen una enorme capacidad de adaptación a su entorno. López-Chicheri reivindica que “un estadio hoy es muy representativo en una ciudad. Ocupa un lugar equivalente a lo que podrían ser una catedral, un museo o el Ayuntamiento”. En 2024, el Bernabéu ha recibido 1,6 millones de visitantes.