Sí, sí, lo has visto bien. Estás en el sofá viendo La Casa de Papel y la calle por la que anda el protagonista te ha recordado a la que cruzas cuando sales a correr. Pues bien, es la misma. El localizador de proyectos como La Casa de Papel, Vampire Academy o Las Chicas del Cable, Fran Castro, opina que la ciudad “ha ido creciendo mucho” como plató.
“Es capaz de acoger cualquier tipo de rodaje. Por un lado, hay talento para desarrollarlo. Por el otro, a nivel de localización, tiene muchas épocas e infinitas situaciones. Siempre se van descubriendo nuevos lugares”; argumenta. También empujan el posicionamiento de Madrid en la industria europea su buena conectividad, liderada por el Aeropuerto de Madrid-Barajas, la diversidad de paisajes que hay en la región, el clima amable y la innovación que impera en su ecosistema.

El director de la oficina para la producción audiovisual del Ayuntamiento –llamada Madrid Film Office–, Raúl Torquemada, enmarca los rodajes en un “crecimiento del tejido industrial audiovisual y otros sectores derivados”. Plataformas internacionales como Netflix, Max, Prime Video, Disney+ o SkyShowtime han instalado oficinas y centros de producción en Madrid.
Torquemada hace hincapié en la buena acogida que tienen en los mercados latinoamericanos las producciones realizadas en la ciudad, a la que define como “un puente de referencia entre Europa y Latinoamérica”.
¿Cultura o economía?
Igual que Hollywood divulga la figura de Estados Unidos por todo el mundo, el audiovisual es “una herramienta importante de promoción y proyección” de la ciudad de Madrid, explica Torquemada. A consecuencia de ello, Madrid Film Office forma parte del área municipal de Turismo, y no de la de Cultura o Economía.
“Cada vez hay más gente interesada en visitar los lugares en los que se han firmado películas y series”, asegura. Según un estudio de TCI Research, 80 millones de viajeros eligen su destino basándose en películas y series. Es fácil encontrar en internet tours por la ciudad que repasan las apariciones más icónicas de la ciudad, y páginas web que listan puntos que sí o sí hay que visitar. Según Future Market Insights, en 2032 el mercado del turismo de pantalla superará los 122.000 millones de euros.

La difusión creciente que ofrecen las plataformas a nivel internacional, enfatiza aún más la repercusión turística del audiovisual. “Madrid se ha consolidado como uno de los principales centros de producción de contenidos de Europa”, resume Torquemada. “Esta ficción audiovisual viaja y se estrena por todo el mundo, captando la atención de potenciales visitantes”.
El Madrid emblemático, el anónimo y el ‘no-Madrid’
Desde una perspectiva audiovisual, hay dos maneras básicas de ver la capital española. Las producciones extranjeras buscan “la postal de Madrid”: lugares emblemáticos para situar de un vistazo el argumento en la ciudad. ¿Quién no ha visto nunca Alcalá, Gran Vía, Sol o Cibeles.en Netflix? En cambio, las producciones nacionales a menudo buscan ubicaciones concretas y casi anónimas, que acompañen el desarrollo de la acción: un hospital, una escuela o una calle para un encuentro fortuito.
La versatilidad y diversidad arquitectónica permite, incluso, que Madrid deje de ser Madrid. “En los últimos años se ha utilizado para rodar escenas que transcurren en la ficción en Buenos Aires, Nueva York, Ciudad de México, Berlín, París o Los Ángeles,”, explica Torquemada. Sin ir más lejos, The Walking Dead: Daryl Dixon ha convertido la capital española en un Londres apocalíptico.